El término cloud computing o computación en “la nube” se refiere a una tecnología que ofrece servicios y aplicaciones computacionales desde la web. En ella, toda la información se encuentra en la red y los usuarios acceden a través de computadoras convencionales.
Últimamente se ha hablado mucho sobre este tema en diversos medios y sitios especializados en tecnologías de la información y por eso parece una novedad; sin embargo, la mayor parte de nosotros llevamos, sin saberlo quizá, mucho tiempo de utilizar esta tecnología que, de hecho, existe desde la aparición misma de Internet.
Un ejemplo claro de cloud computing es el correo personal. La mayoría de nosotros poseemos una cuenta personal de correo tipo hotmail, yahoo, gmail, aol, live, etc. Estas aplicaciones usan la tecnología cloud computing, ya que toda la información que almacenamos en nuestro correo personal está en “la nube”, es decir, en distintos y variados servidores dispersos por el planeta. Cuando necesitamos consultar esos archivos, simplemente consultamos el navegador de Internet y podemos verlos sin preocuparnos en conocer dónde se encuentra el disco duro en el que están almacenados o cuál es la infraestructura que resguarda nuestra información.
Otros servicios en la web también utilizan el cloud computing, en especial las redes sociales y las llamadas aplicaciones web 2.0, tales como Facebook, Twitter, Flickr, Instagram, Youtube, WordPress, etc. Toda la información que compartimos en estos servicios se encuentra en “la nube” y podemos tener acceso a ella desde cualquier equipo de cómputo o móvil que tenga acceso a Internet.
Y aunque el término cloud computing es relativamente nuevo, el sistema como tal tiene un uso tan extendido y generalizado que, al usar los servicios antes mencionados, simplemente ya no ponemos atención en toda la infraestructura que hay detrás para el almacenamiento, la distribución, la planeación, los respaldos y las distintas prestaciones que facilitan las empresas especializadas.
Desventajas de “la nube”
En términos prácticos, la llamada tecnología de cómputo en “la nube” es fácil, rápida y sencilla para el usuario, pero también tiene grandes inconvenientes que, básicamente, se centran en los peligros relacionados con la seguridad, la disponibilidad y la integridad de los datos confidenciales.
El tener información privilegiada o sensible en “la nube”, es decir, fuera de nuestro control, genera desafortunadamente un alto riesgo de vulnerabilidad en cuanto a la posible sustracción o mal uso de la información.
Otro factor negativo es que dependemos totalmente del servicio de Internet. Si no está disponible en nuestra oficina o localidad, estamos sencillamente atados de manos y no podemos tener acceso a la información.
Esa es la principal razón por la que las grandes corporaciones, que usan desde hace muchos años el cloud computing en sus sistemas informáticos privados, tienen entre sus prioridades las de lograr altos grados de seguridad en sus procesos de protección a la información sensible, además de contar con planes de contingencia, respaldo y recuperación.
En fin, el cloud computing es una tecnología en continua expansión. A los ingenieros les toca continuar con las investigaciones para el desarrollo de planes de protección de la información y a nosotros, los usuarios de esta infraestructura, nos toca entender que la privacidad y la confidencialidad de la información son, en gran parte, nuestra responsabilidad.
Existe mucha y muy variada información acerca de las diversas tecnologías que utilizan el cómputo en “la nube”. Les comparto algunas ligas que pueden ser de su interés.
http://es.wikipedia.org/wiki/Computación_en_nube
http://www.youtube.com/watch?v=s8beVIiZCmE&feature=related
http://www.maestrosdelweb.com/editorial/cloud-computing-nueva-era-de-desarrollo/
Saludos a todos
Luis Sánchez
Twitter: @luis_ls






